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martes, 24 de noviembre de 2009

HONESTO ERNESTO



Yendo en contra de los principios de este blog, seamos honestos entonces:


Agradecimiento: Gracias a *Luna* por dejar la invitación suelta en plaza.


10 cosas honestas del momento:

1. No me baño desde el sábado. Pero tiene explicación. Estuve enfermo este fin de semana y cuando me enfermo no hago nada. Agradezcan que no me pueden oler.

2. Hay una pulga[s] en mi cama. Toda la noche sentí que algo me caminaba [guarda ahí] y me quedé depierto hasta las 2am. Hoy desperté con picaduras en toda la pierna.

3. No me gusta Tilsa Lozano. No me gusta pues. Cuál es el problema. Cuando veo que algunos babean por ella, a mí ni me viene ni me va. He visto mejores.

4. He vuelto a ser un series fan. Si antes fue Seinfeld, Frasier, Scrubs y Mad about you, ahora es Glee, Skins, The Big Bang Theory, Two and a half men y Curb your enthusiasm.

5. No puedo postear continuamente. Y no es por falta de tiempo o falta de ideas o falta de entusiasmo. El culpable tiene cinco letras y me tiene secuestrado: GTA IV.

6. Estoy necesitado. Pero de plata. Quiero gastar y gastar pero para eso primero tengo que trabajar y trabajar. Menos mal que me aguanto como los machos.

7. No tengo amigos. Bueno, en realidad sí tengo. [No, no tengo] Pero la cuestión es que no los veo desde julio aproximadamente. Hablo de amigos de verdad, no de conocidos.

8. Sigo soñando con 'lugares que no conozco'. Como siempre. Esta vez fue un edificio que era un aeropuerto pero que después se transformó en una sede del Británico.

9. Se acrecienta mi fobia a comprar. Esta vez a comprar por internet. Lo vengo posponiendo desde hace tres semanas. Tengo que apurarme que ya llega el 2012.

10. No salgo a divertirme desde... FEBRERO. Y no es joda, eh? Creo que en parte la culpa la tienen los puntos 4, 5 y 7. Pero tampoco siento la necesidad de. Soy un 'nerdmitaño'.


Saludos a la mamá de alguien: Saludos a la tuya.


Devolución: ¿Alguien quiere hacer esto?

martes, 3 de noviembre de 2009

EN EL LIMBO


Ayer en Perú.21:




¿¡Entonces me pueden decir en qué país estuve viviendo toda mi secundaria!?


martes, 31 de marzo de 2009

LA DIETA DEL DURAZNO


1. Consigue un buen durazno [pueden ser dos]

2. Cómetelo/s.

3. Quédate con la pepa en la boca.

4. Juega con la pepa en la boca todo lo que quieras [muérdela, chúpala, cáscala, etc.]

5. Para cuando te des cuenta, habrán pasado horas y no probaste bocado alguno.


Tengo que patentar este método.



pd1. dieta no aprobada por el dr. olaya.
pd2. efectos secundarios mínimos [hambre]
pd3. si el problema persiste, consulte a su médico.

sábado, 28 de marzo de 2009

BEST LOVE SCENE EVER




Espero algún día poder hacer lo mismo =)

Espero que sea con Keira Knightley x)

Espero que me haga caso xD


miércoles, 11 de marzo de 2009

NO SÉ SI AÚN ME RECUERDAS

Mónica estudiaba conmigo cuando recién entré a la Villa ya muchos años atrás. Teniendo solo quince años, todo el mundo me miraba raro y yo, creyendo que era lo máximo en Literatura [carrera que estudiaba] me di con la realidad que no era nada ni nadie en comparación con el resto de estudiantes. Y no habría nadie mejor que Mónica para ayudarme a darme cuenta de ello.

En el primer año todavía no me fijaba en ella ni siquiera como amiga. Andaba más ocupado tratando de adaptarme a la nueva vida de la universidad, al nuevo ambiente en el que me tenía que desenvolver [el Centro de Lima] y a sacarme de encima a un idiota que se la prendió conmigo [así es, en la universidad todavía me lorneaban, para que vean] El primer año no fue muy bueno.

Pero en el segundo algo cambió. Debió ser que me di nuevos ánimos o que ya había agarrado más cancha. También ayudó el que me sentara más cerca de ella y su grupo, por lo que así pude llegar a relacionarme con más gente. Cabe destacar que los salones eran inmensos y fácilmente podías no llegar a hablar con alguien en todo el año; y si era alguien como yo con mucha más razón.

Fue así que se produjo la primera oportunidad de trabajar juntos en un grupo cuyo curso no puedo recordar. Si bien éramos cuatro en ese grupo, junto con mi mejor amigo y su mejor amiga, casi todo el trabajo lo hacíamos Mónica y yo. Así fue como empezamos a pasar largas horas en la humilde biblioteca de la facultad, contándonos tonteras y poco a poco haciéndonos amigos.

Desde ahí usábamos algunas mañanas para pasear por el campus. Aunque solo contara con tres patios y una cafetería, era divertido darle vueltas enteras atravesando y deteniéndonos en cada uno de ellos. Cuando nos saltábamos las clases hacíamos lo mismo o, llegando al límite de la monsedad, jugábamos ajedrez en las mesas con tableros. Nos gustaba pasar el tiempo juntos.

Fue Mónica la que me inició en uno de mis grandes fanatismos. Una mañana de mayo, en la cual se tenía que realizar elecciones para elegir al consejo universitario o algo por el estilo, esperaba en las afueras de la universidad cerrada junto al resto de estudiantes. Mónica me encontró entre la multitud y mientras pasábamos el rato me prestó un Dominical de El Comercio para leer.

– ¿Has leído este libro Mónica? –pregunté.
– Claro, tengo los cuatro –me respondió.
– ¿Y qué tales son?
– Buenazos. Si quieres te los presto. Te van a gustar.

El lunes siguiente, después de pedírselos, mi mamá apareció con los dos primeros libros de Harry Potter, los cuales leí y releí en dos semanas, quedando fascinado con ese nuevo universo y compartiendo mi nuevo fanatismo con Mónica.

Semanas después, cierta mañana de julio, la acompañé a la bulliciosa cafetería de la universidad. Mientras Mónica pagaba en caja lo que fuera a comprar, me detuve detrás de ella mirando el canal musical que emitía el televisor colgado en la pared de atrás. En realidad, no podía escuchar la música y me concentraba por identificar al grupo que aparecía en el desconocido video.

– ¿Te gusta esa canción? –me preguntó sacándome de mi estado de concentración.
– No –fue mi respuesta inmediata.
– A mí sí –continuó ella– Es una canción hermosa ¿no te parece?
– La verdad nunca la había escuchado.
– Deberías. Sé que te va a gustar –me dijo risueñamente.

Ese julio recibí uno de los pocos regalos de cumpleaños que haya tenido. Un CD de La Oreja de Van Gogh con la canción 'La Playa' resaltada en la parte trasera. Lo recibí agradecido y emocionado a pesar de todavía no tener en casa una radio que toque CD’s.

Lamentablemente, antes de finalizar el año, ya estaba hecho que tenía que abandonar la Villa. Los problemas de la universidad, la falta de clases y profesores y el hecho que a mi papá no le gustara mi carrera, se juntaron para que empiece a faltar descaradamente, a veces hasta semanas enteras. Al cabo de un mes, desperté un día y dije que ya estaba de vacaciones. Aunque así no lo fuera.

No volví a ver a Mónica. En ese tiempo los celulares no pululaban tanto como ahora, los correos no se pedían como quien pide la hora y el messenger se desconocía como fórmulas de física cuántica. La última vez que la vi, curiosamente me pidió que la acompañara a tomar su carro a la salida, cosa que nunca hacíamos pues tomábamos rumbos distintos. Quizás ella ya se lo imaginaba. Así como todo lo que ya sabía que me gustaría.

viernes, 27 de febrero de 2009

CLASE DE ECONOMÍA

Lugar: Mercado Central.
Tema: La Coctelera.
Exponente: Mi Mamá.


Mi Mamá: Disculpe joven ¿aquí venden cocteleras?
Vendedor 1: Así es señora.
MM: ¿Cuánto están?
V1: 20 soles señora.
MM [sorprendida]: ¿20 soles?
V1: Así es.
MM [maquinando salida]: Umm…
V1: ¿Le muestro alguna?
MM [mentirita blanca]: No, ahorita regreso. Mi hijo está preguntando por allá.

[cruzando la calle]

MM: Disculpe joven ¿vende cocteleras?
Vendedor 2: Sí señora.
MM: ¿Y cuánto están?
V2: 17 soles.
MM [haciéndose la sorprendida]: ¿17 soles?
V2: Sí…
MM [cerebro trabajando a full]: Ay, pero usted las está vendiendo más caras que al frente.
V2: ¿A cuánto le están vendiendo allá?
MM [mentirita blanca]: A 16.
V2: Umm... Ya, se la doy a 16 también…
MM [pensando en su pasaje]: Ay, pero usted no me la va a vender al mismo precio pues. Tiene que hacerme una rebajita.
V2: Ya, se la dejo a 15 soles.
MM [triunfal]: Ah ya pues, deme una entonces.

Precio normal: 20 soles.
Precio de compra: 15 soles.
Ahorro: 5 soles.


¡Te quiero mamá =)!

viernes, 13 de febrero de 2009

NO SOY RARO, SOY EXCÉNTRICO

.
¿No está raro que después de Viernes 13 siga San Valentín?

Medio creepy, no es cierto? =s





pd. lo dice alguien que nunca celebró febrero 14 =/

martes, 16 de diciembre de 2008

¿ATRAÍDO = ENAMORADO?

Ayer en un grupo de amigos [de hombres y mujeres] salió el tema de cuántas veces se había enamorado uno. Después de escuchar a varios diciendo que habían sido pocas veces y la mayoría de ellas siempre de la persona con la que estaban saliendo, logré escabullirme antes que llegaran a mí y me puse a pensar por qué tan poco se enamoran las personas.

Pero primero ¿cuál es la diferencia entre sentirse atraído por alguien y enamorarse? Creo que el primero es el más común de los dos. Uno se siente atraído por un montón de gente. Gente que ve en la combi, en el parque, en el trabajo, en la calle, etc. Y es por ser tan común que se confunde con estar enamorado. Pero para mí, en mi opinión, no existe tal diferencia.

Pues díganme ¿qué chico o chica no se ha sentido atraído por su profesora de inglés o por su profesor de educación física, respectivamente? [aunque por ahí uno nunca sabe los gustos de otros] Es seguro que sus profesores nunca les correspondieran o que ni siquiera lo supieran, pero aún así ya está el enamoramiento de ustedes presente ¿no creen?

Imagínense un mundo donde todos anden enamorados. Claro dirán que sería una gran orgía, pero lo digo en el sentido de que la gente admita que está enamorado de su vecina o de su jefe o del chico que le trae los periódicos. ¿No sería genial que venga tu amigo/a y te diga ‘creo que estoy enamorado de ti’ sin escuchar el ‘uhhhhh’ de coro de fondo?

La gente se enamora todos los días solo que no lo admiten. Para eso utiliza el clásico ‘creo que me gusta’ y pasan piola. Pero en realidad te demoras en la oficina para salir juntos, te informas a qué bar va para encontrarla ‘casualmente’, te enteras del resultado del Barça – Real Madrid solo para conversar con él, lo acompañas en la combi teniendo auto, etc.

Y esto lo escribe alguien que se ilusiona demasiado con cualquier cosa. Y una de ellas por supuesto es el enamorarse. Sin llegar al extremo de que si me miran o me agarran la mano ya estoy [esas son cosas de primaria] pero sí admito ser un tonto enamoradizo. Eso sí, yo soy el que se enamora, ellas no xD
Porque total, para qué está el amor sino es para usarlo.


pd. ahora todos digan: ‘uhhhhh’

domingo, 30 de noviembre de 2008

FIESTA DE ENSUEÑO

Ayer por la noche vinieron a buscarme mis amigos para salir a tonear como desadaptados según me dijeron, así que nos subimos la instante al carro de mi pata, un Mitsubishi Galant deportivo plateado, en el cual surcamos las principales avenidas de Lima recogiendo gente que no conocía a toda velocidad con tal de llegar a nuestro destino: una súper fiesta privada en un balneario perdido del sur, del cual no tenía idea cómo se llamaba pero que cuando llegamos estaba repleto de gente, que tampoco conocía, que bailaba la música que salía de una disco-casa y tomaba a más no poder todo tipo de trago que no sabía cómo aparecía siempre en manos de todos, incluso de las chicas ricas y apretaditas que bailaban con cualquiera que se le ponga al frente y no le hacían ascos a nada ni a nadie y todos andaban así recontra deshinbidos, tanto que empezaron a correr a tirarse al mar y yo que pensaba que a qué hora llega la policía para detener a todos estos, pero como no pasaba nada y los amigos con los que vine desaparecieron de mi lado me metí a la disco-casa donde la fiesta aún estaba mejor pues las chicas allí estaban más ricas y apretaditas y el trago que no dejaba de aparecer y la música que no dejaba de sonar y las chicas ricas y apretaditas que no dejaban de bailar y yo que me quedaba dormido...

Después me desperté y me di cuenta que todo había sido un sueño.


Caray, tengo que dejar de ver Wild On! antes de dormirme.

viernes, 28 de noviembre de 2008

PREGUNTAS SUELTAS

CABALLEROSIDAD
Recuerdo ver a mi abuelo, cuando salía con mi mamá, que la 'obligaba', por así decirlo, a pasarse al lado interno de la vereda mientras él iba por el lado que da a la pista. Pero, era mi abuelo y mi mamá pues. No sé cuántos hombres jóvenes de ahora harán lo mismo, o si es que sabían que ese gesto de caballerosidad existía. O incluso, si saben de otros.

Por mi parte trato de hacerlo sin que se den cuenta, pero cuando no se puede ¿cómo decirlo o hacerlo sin que suene o se vea como una cursilería? ¿y qué pasa cuando lo ven como si estuvieras buscando segundas intenciones? Hace un tiempo le extendí la mano a una amiga para ayudarla a bajar del taxi y me miró con cara de '¿y a este qué le pasa?'

Seguro algunos hombres hacen lo básico como abrir puertas o acercar sillas, pero ¿se animarían a ceder el paso, cargar carteras, prestar abrigos, etc. todo sin segundas intenciones obviamente? ¿y a las chicas todavía les gusta que los hombres sean caballeros? ¿o ya es mucha payasada?

[desde peques ya estamos condenados xD]

viernes, 14 de noviembre de 2008

DESPEDIDA ESPIRITUAL

Carmen me esperaba a la vuelta del pabellón. Allí estaba con su sonrisa perfecta. Esas sonrisas en las que no necesitas mostrar los dientes para saber que estás sonriendo. Para reconfortar a cualquiera. Incluso alguien que sabe que está haciendo algo que no debe. Después de reírnos [o reírse] por la forma en que nos encontramos [o me encontró] me dijo para salir a caminar.

Fuimos hasta la playa [el albergue infantil quedaba al lado del mar] y aún quedaban los restos de la reunión con fogata que habíamos hecho todos unas horas antes. Nos sentamos en dos bancas paralelas a mirar lo poco que se veía de playa y mar apenas iluminados por la luz del albergue. Todo ya empezaba a parecerme bien sui generis, cuando ella empezó a hablarme como si nada.

El tema principal siempre era el de su madre. Cuando Carmen perdió a su padre, la relación entre ella y su mamá empeoró hasta tal punto que casi no se hablaban o no se veían y casi no se preocupaba la una por la otra. Ante tales problemas no sabía qué consejo darle o qué responderle. En realidad, creo que lo único que necesitaba era ser escuchada por alguien… por un amigo.

Después de una casi una hora de hablar, Carmen se acercó, me besó y se quedó recostada sobre mi hombro. Por supuesto que yo no supe qué rayos hacer después de eso, así que no hice nada. Creo que ese fue el momento digamos, más romántico que alguna vez haya pasado. Claro, que esa era mi impresión. Para ella seguro era otra cosa. Pero no importaba. Yo la estaba pasando bien.

Esa tarde ya nos íbamos. Todos andaban contentos y de buen semblante pues ya querían regresar a sus casas. Fue en ese momento que el encargado general dijo que tenía una sorpresa para cada uno de nosotros. Unas cartas fueron llegando a cada grupo y cada una de ellas dirigida a cada uno de nosotros. Eran de nuestros familiares que no escribían para saber cómo la estábamos pasando

Y aquí fue que todo el mundo empezó a llorar. Todos sin excepción. Hasta yo. Y lo peor es que no sabía por qué, pues en unas horas me encontraría con ellos así que no era porque los extrañase. Tan concentrado en ello andaba que no me di cuenta que alguien no había recibido su carta. Carmen miraba entre aburrida y triste el suelo sin carta en la mano y sin lágrimas en los ojos.

Cuando me disponía a preguntarle que qué le pasaba, uno de los encargados se le acercó y no muy delicadamente [es decir, casi se lo dice a todo el grupo] le dijo que no habían recibido ninguna carta de su mamá. ‘Ya me lo imaginaba’ le respondió ella y le pidió si podía salir y esperar afuera mientras el resto seguía en lo suyo. Después de pensarla un rato, decidí ir a ver como estaba.

Salí con la excusa de ir al baño a pesar que no estaba permitido. Evité a un par de encargados que se reían como idiotas entre ellos [no sé por qué pero nunca me cayeron bien esos tipos] Encontré a Carmen de pie en la playa mirando el mar de nuevo. Al principio pensé que no pudo haberle afectado tanto lo de la carta, pero creo que eso fue llegar al límite de todo lo que le pasaba.

- Sabes, ya no podemos seguir siendo amigos.
- ¿Por qué no?
- No sé. Ya nos vamos a ir y sería inútil continuar.
- Pues podemos seguir viéndonos.
- Sorry. Cuando regresemos no va a ser igual que aquí.
- Pero…
- No. Además, ni siquiera te conozco. Eres solo un niño.
- …
- Vamos. Tenemos que regresar.

Creo que me rompió el corazón. Un poquito al menos. Si bien solo la quería como amiga o como platónico embobado, igual me dolió que todo termine así. En el bus de vuelta no hablé con ella. En la Iglesia no la vi. Al final de la misa tampoco. Creo que ni siquiera se quedó para la despedida. Así como la había encontrado, así también se fue. No la volví a ver más.

martes, 11 de noviembre de 2008

RETIRO ESPIRITUAL

Carmen fue la primera chica rubia que conocí [y eso que ya tenía 15 años] Sus rulos siempre caían sobre sus hombros, aunque a veces se juntaban en una sola cola sobre su espalda. El que se me acercara en un retiro antes de mi confirmación, teniendo ocho años más que yo, fue un de esas experiencias para no olvidar. Era el primer retiro al que iba en mi vida. Y creo que tan malo no fue.

Todo empezó en la Iglesia donde nos juntaron en grupos de ocho. Para mi suerte en ese grupo habían varios compañeros de salón y mi mejor amigo [casi toda mi promo hacía su confirmación] Pero también estaba gente que no conocía como Carmen. Después de organizar los grupos, todos subimos a los ómnibus que nos llevarían al lugar donde nos concentraríamos hasta el domingo.

Recién el sábado empezaron las actividades en serio. Casi siempre eran los organizadores, que tenían a cargo cada grupo, los que salían al frente y contaban sus experiencias de toda índole. Era impresionante ver como lloraba la gente cuando les tocaba compartir experiencias parecidas en sus respectivos grupos. Nunca había visto llorar tanta gente en un mismo lugar. Yo no lloré.

Cuando le tocó el turno a Carmen tampoco lloró. Sus problemas eran mayores que el resto, pero parecía que a ella no le importaran. El que haya perdido a su padre, que se peleara con su madre todos los días, que no la soportara, que quisiera irse de su casa, que tuviera malas juntas, que en la universidad no le fuera bien, etc. la hacía la chica más complicada que haya conocido hasta ahora.

En el primer receso que tuvimos para salir al extenso patio, Carmen se me acercó y me preguntó por qué no había llorado. A la impresión que primero se me acercara una chica a hablarme le siguió el que me preguntara algo como eso. ‘No tenía ganas’ fue la respuesta idiota que le dije. Sorpresivamente Carmen sonrió y rió suavemente para después decirme que la acompañe a caminar.

Conversamos toda la tarde. En realidad ella era la que hablaba ya que su vida era más interesante que la mía. Me dijo que la obligaron a ir pues ella hubiese preferido quedarse el fin de semana con sus amigas; pero que al menos le había servido pues hacía tiempo no hablaba así con nadie. Después de seguir juntos hasta la cena, nos despedimos cada uno por su lado hasta el día siguiente.

Muy a mi pesar, esa noche tuve que levantarme para ir al baño. No es por nada, pero ese lugar tan grande y con tantos camarotes alineados uno con otro me daba una impresión de un reclusorio, de una barraca. La entrada al baño estaba en medio del pabellón y mi cama era la más cercana a la puerta. Sin poder aguantar más, caminé en la oscuridad hasta el baño pensando en cosas alegres.

Después de buscar las luces y cuidarme las espaldas [uno nunca sabe los gustos de los otros] me coloqué en uno de la larga fila de urinarios a hacer lo mío [entrar a un cubículo me daba miedo] Mientras miraba la ventana cubierta con una malla de alambre pensaba en lo alta que se encontraba. Fue cuando una sombra se alzó sobre ella haciéndome dar el respingo más grande de mi vida.

Los ojos de Carmen, acompañados de sus rulos, me miraban desde lo alto. La risa que los acompañó después me devolvieron el pudor y a la realidad.
- ¿¡Carmen!?
- Sorry. Escuché ruido. No sabía que este era el baño.
- Yo NO hago ruido en el baño. ¿Qué haces allí afuera?
- Nada, salí porque no tenía sueño.
- Te pueden encontrar.
- Todos están durmiendo. Ven, sal tú también.
- No, estás loca. Se darán cuenta.
- No pasa nada. Vamos, sal.
- No.
- SAL.
- okey.

Aún reponiéndome del susto y sin poder creer lo que estaba a punto de hacer [escabullirme del reclusorio] me dirigí a mi cama donde me arreglé lo que pude, me acerqué a la puerta y rogando porque estuviera cerrada como nos dijeron, giré la perilla. La brisa helada del mar me dio en todo el cuerpo y me arrepentí de no haber terminado lo que fui a hacer al baño hacía unos instantes.


[continuará]

sábado, 8 de noviembre de 2008

VIERNES EMOTIVO

Ayer, tengo que aceptarlo, estuve demasiado emotivo y eso que solo fue viendo TV.

Primero fue en la tarde:

¿por qué se murió santos?


Y después por la noche:

¿por qué no la seguiste?



pd1. no, no lloré por si acaso..
pd2. pero mis ojos sí se hicieron agüita..
pd3. yisuscraist, ni que estuviera en mis días..

viernes, 31 de octubre de 2008

SOLO VIENDO VENIR LA SOLEDAD




pd. he estado tan pero tan raro esta semana que no quería postear nada.

sábado, 27 de septiembre de 2008

PÉINATE ASÍ

Ayer me di cuenta que, no sé ustedes [más que nada, a los hombres me refiero] pero este peinado, en una mujer, no se ve de lo más.. uhmm.. no sé.. cómo lo diría.. REBUEEENO?? =P

O sea, mirando esta foto, olvídense del rostro de la chica, que bonita puede ser [o mejor dicho, es] que tiene ojos claritos, cejas delineadas, labios seductores, nariz perfecta, mirada matadora, piel lindísima, etc. pero el peinado no es acaso la coronación de todo?

Después de ver a una chica Columbia [ya después hablaré sobre las chicas Columbia] con ese peinado y casi ser atropellado por un carro al cruzar la pista, no quiero hablar de una suerte de fetichismo, pero es que, simplemente, ese peinado en una chica pone, sí o no?

Oficialmente me declaro fanático número uno de este peinado que me he matado buscando en internet sin encontrar su nombre [si lo tiene] u otra foto aparte de la ya puesta. Así que cualquier información al respecto, se agradece de antemano desde este blog xD

martes, 9 de septiembre de 2008

TODOS CONTRA UNA

Karlita estaba de cumpleaños el viernes y Rony llegaba para su fiesta. Después de tiempo Erick, Jon y Frankie lo verían nuevamente. Una vez que se encontraron, todos enrumbaron a la casa de Karlita. Queriendo ahorrar dinero para gastarlo después, los cuatro optaron por ir en combi. Minutos después, se bajaban en una esquina y caminaban las dos cuadras respectivas.

Llegaron y saludaron a Karlita. En el lugar había invitados que ellos no conocían; para ser más exactos, ellos eran los únicos ex compañeros de colegio que allí estaban. Como las mujeres también escaseaban y el ambiente prestaba más para ser una chupeta que un baile, Frankie y sus amigos se apoderaron de unas cervezas, unos muebles en una esquina y a pasar el rato.

Después de tres horas, la gente se fue retirando, quedando únicamente el grupo de Frankie y otros más. En un momento Karlita apareció con una bandeja y varios shots de tequila. Retándolos a tomar uno cada uno, incluyendo ella, Frankie declinó la propuesta pues sabía que el corto lo tumbaría por completo, así que el suyo fue a parar a la anfitriona que tomó doble.

El efecto fue instantáneo. Karlita, de lo sana que estaba, empezó a estar más alegre que de costumbre. Rony empezó a balbucear palabras incongruentes. Erick aprovechó el desconcierto de todos para ir al baño y regresar el trago recién ingerido. Y Jon, seguía igual pues era el más ‘jarra’ de todos. Mientras tanto Frankie se alegraba de no haber sido partícipe del desafío.

Pero el peor de todos seguía siendo Rony. Se acercó donde Frankie y empezó a hablarle de cuánto quiso y quería a Karlita. Si había algo que Frankie no soportaba, era escuchar a alguien borracho de trago y amor por una chica. Así que le recomendó a su amigo salir a bailar para que se le vaya pasando. Tomando su consejo, Rony salió a bailar con los pocos que ya lo estaban.

En ese momento Karlita se acercaba alegre del otro grupo. Frankie vio como se sentaba al lado de Erick y después de hablar unos segundos con él, se lo chapaba así sin más ni más. En pleno estado de asombro, los ojos de Frankie coincidieron con los de Karlita. Esta se paró y levantó a Frankie contra su voluntad para que baile con ella. Después de un rato, Karlita le preguntó:

- ¿Te molestaste?
- No.
- ¿Por qué?
- Pues ¿Por qué habría de molestarme?
- No sé. Pensé que como yo te interesaba…
- No. Nada que ver.
- Ah. Porque a mí sí…

La música terminó sin que Karlita terminara la frase y una sonora mentada de madre hizo saltar a Frankie sobre sus pies y voltear la mirada para ver de dónde venía. Rony, que también había estado bailando, salía raudamente por la puerta de la casa seguido por Erick detrás de él. Jon se acercó a Frankie y mientras se reía le confirmó sus sospechas: ‘Se cagó. El huevón los ha visto.’

Una vez afuera los cuatro, las acusaciones entre Rony y Erick iban y venían de lado a lado de la calle. El primero lo acusaba de ser un mal amigo, una basura, un desgraciado, que ni le vuelva a hablar; mientras que el otro se defendía diciendo que nada había pasado, que nunca le había fallado y que todo era un mal entendido. En la casa de Karlita la fiesta desapareció, lo mismo que ella.

Temiendo que la cosa pase a mayores, Frankie trató de calmar a Rony quien, después de amenazar por última vez a Erick, se dio media vuelta y se fue despotricando contra su ahora enemigo. A Frankie no le quedó otra que ir tras él. Unas cuadras después, Jon los alcanzó en un taxi y después de dejar a Frankie, terminó llevándose a Rony a su casa.

Al día siguiente, preocupado por la amistad de sus amigos, Frankie organizó una reunión para los cuatro y así aclarar las cosas. Grande fue su sorpresa al ver a Jon y Rony llegar, y que este último se ría de lo ocurrido, decir que no pasaba nada, que todo ya estaba olvidado y que era el trago lo que lo había puesto así. Jon, que se había ido con él la noche anterior, corroboraba su versión.

Tomándoles la palabra, Erick, aliviado después de las palabras de Rony, también le puso fin al tema y todos terminaron brindando mismo comercial de Pilsen. Solo Frankie se había quedado pensando en dos cosas ese momento. Primero, en que nunca tomaría tequila en su vida. Y después, en qué habría querido decir Karlita con su ‘Porque a mí sí…’ mientras bailaban.


pd1. este es mi post 99 =)
pd2. o sea el próximo es mi post 100 =D
pd3. y no, no hay concurso ni premio por siaca xD

viernes, 5 de septiembre de 2008

UNA PARA TODOS

Karlita entró a estudiar al salón de Frankie en quinto de secundaria. Apenas cruzó la puerta, sus tres mejores amigos, Erick, Rony y Jon, empezaron a molestarlo con ella. ¿Por qué? Nadie lo sabía. Lo que sí sabía Frankie era que, desde ese día, Karlita se convirtió en una completa extraña para él, y que, para sus amigos, todo da vueltas en esta vida.

Los días siguientes pasaron igual para Frankie. No había momento en que sus amigos no aprovecharan para hacer una broma entre él y Karlita. Lo más raro era decirles –o no decirles, debido a su timidez– que no lo molestaran con ella, pues no le interesaba para nada. Este fue el motivo por el cual Frankie no cruzó más de un saludo con Karlita en todo el año.

Pero pasadas unas semanas, Frankie empezó a notar una actitud extraña en su mejor amigo de los tres, Jon. Ya no lo molestaba tanto con Karlita como antes. Es más, después de un tiempo, ya no le decía nada. Fue así como un día, Frankie se sorprendió de escuchar una conversación de chismosas en la que planeaban un encuentro entre Jon y Karlita al terminar las clases.

Y dicho y hecho. A la salida Frankie pudo ver como Jon y Karlita se cogían de la mano y se iban juntos. Al día siguiente, él y todo el salón, se sorprendieron de saber que ambos eran enamorados. Y es que de verdad era raro para alguien como Jon que tenía el récord de mandársele a una chica en la noche y terminar con ella a la mañana siguiente.

Pero agarrarse de la mano a la salida era todo lo que hacían. Nadie había visto un beso o un abrazo entre los dos. Todos los días en el colegio lo pasaban como si nada y, a veces, sin hablar si quiera. Lo único que demostraba que estaban juntos era a la salida, donde se iban los dos de la mano. Esta situación causaba gracia en Frankie y en el resto. Menos a uno.

Fue a las dos semanas que, mientras veía a Jon irse con Karlita, Rony le confesó a Frankie: ‘Mira cómo la trata. Yo no haría algo así.’ Frankie se sorprendió de escuchar tal cosa. ¿Era que Rony también sentía algo por Karlita ahora? ‘¿Y? Ya sabemos cómo es Jon con las mujeres’ le contestó. Rony no dijo nada, pero Frankie ya suponía a dónde iba con esas intenciones.

Para no perder la costumbre, Jon terminó con Karlita así como empezaron: rápido y sin que nadie se diera cuenta. Excepto Rony, que prácticamente sabía todo de ella para ese momento. Una tarde, buscó a Frankie y le dijo que ya no aguantaba más y que estaba dispuesto a confesarle su amor a Karlita. Después de darse esperanzas, Rony fue a su encuentro.

Treinta minutos después Rony se lamentaba en la casa de Frankie. Según él, Karlita le había dicho que no quería estar con nadie en ese momento. Que acababa de determinar con Jon y que se vería mal que ya estuviese con otro. Además, ella nunca lo vio con otros ojos que no sean de un amigo. Con el corazón roto, Rony le dijo a Frankie que algún día lo lograría.

El último en intentar algo fue Erick. Desde que terminó con Jon y rechazó a Rony, Karlita se hizo muy amiga de Erick. Pasaban casi todo el tiempo juntos, con confianzas mucho más allá de simples amigos. Si bien todos decían que él estaba interesado en ella, él nunca hizo ni dijo nada. Pero a leguas se notaba que estaba más templado que cuerda de guitarra.

El clímax de esa situación fue el viaje de promoción, donde, después de pasarse de tragos en una discoteca, Karlita se mandó con todo a Erick, quien aprovechó la situación al instante. Si bien al día siguiente Karlita decía no recordar nada de la noche anterior y Erick negaba todo, Frankie y el resto de sus compañeros sabían bien lo que había pasado entre los dos.

La secundaria terminó y cada uno se fue por su lado. Karlita se mudó de barrio y de vez en cuando la veían. Rony se fue a estudiar a Ica y los visitaba cuando estaba de vacaciones. Mientras que Frankie, Jon y Erick seguían siendo buenos amigos y se veían seguido. En esas reuniones Frankie siempre se mataba de risa y los vacilaba con que de los tres que empezaron a molestarlo con Karlita, los tres terminaron enamorados de ella. Aunque ellos siempre lo negaran.

Todo no sería más que una simple anécdota de colegio para recordar, sino fuera porque dos hechos se conjugaron para crear una situación más que incómoda en la actualidad. Después de casi dos años sin visitarlos, Rony llegaba para pasar unas semanas y de paso, aprovechar que Karlita celebraba su cumpleaños. Ese era motivo para reunirse. O para desunirse.


Continuará…

martes, 26 de agosto de 2008

EL CABELLO DE ELLA

Ella tiene el mejor cabello de todos los que he visto. No importa como lo lleve. No importa como esté ese día. Siempre será el mejor. El mejor de todos. Pero lo único es su olor. Ese olor. El olor.

Como cuando está quieta esperando y puedes apreciar como su cabello cae libremente y se extiende sobre su rostro, su cuello, sus hombros, su espalda. Y ya te mueres de ganas de querer estar junto a ella, tan solo para poder sentirlo una vez más, como antes, como ayer.



Y por fin te acercas a ella a saludarla con un beso en la mejilla. Y puedes ver su cabello recogido delicadamente tras una oreja. Y ella se se recuesta sobre tu hombro y deseas que se quede allí por mucho tiempo, para poder seguir sintiéndola minutos después cuando se vaya.


Cuando se vaya caminando y este se mueva junto con la cadencia de sus pasos, ya sea libre o en una cola. Y deje una estela de fragancia única de ella por el camino que recorre rumbo a su destino, para el disfrute de las personas que se encuentran cerca en ese momento.



Cada vez que se lo pasa largo o corto entre los dedos, para acomodarse el cerquillo del día, la cola del momento, los rulos de moda o el lacio de siempre. Y busca el peine o cepillo que siempre lleva en la cartera, y se lo pasa aunque en realidad no lo necesite, nunca lo necesite.



Siempre que balancea la cabeza de lado a lado para acomodarlo y este se mueve libre cual comercial de televisión y crees en ese instante que en realidad esas cosas existen. Y se inclina hacia atrás para dejarlo caer y recogerlo en dos manos y empezar a hacerse una cola.


Ese olor que crees que es único. Que es solo de ella. Que a nadie más le pertenece.

...

Hasta que tu mamá se compra el mismo champú y se fue al carajo todo.

jueves, 21 de agosto de 2008

¿TE QUIERO = TE AMO?

¿Cuál es la verdadera diferencia entre ‘Te quiero’ y ‘Te amo’? ¿Por qué es más difícil decir un ‘te amo’ que un ‘te quiero’? Estas preguntas me vinieron a la mente al escuchar a una pareja en la combi –no es que los espiara, simplemente hablaban más fuerte de lo normal– donde la chica le decía ‘te quiero’ y él le contestaba ‘te amo’. Pero sin la misma respuesta en viceversa.

Es decir, ella no le decía ‘te amo’. Y se notaba que él quería que se lo dijera –era eso o era que en verdad ‘la amaba tanto’. Pero ella, de llamarlo con otras palabras bonitas, hacerle cariñito y decirle cuánto ‘lo quería’ no pasaba. Resignado, el muchacho, le preguntó si ella también lo amaba. ¿Es tan comprometedor el ‘te amo’ en una relación como para evitar decirlo?

Solo dos veces he dicho ‘te amo’. La primera en un amor de verano, cuando siendo un niñato de 13 años, ella, fue la que empezó diciéndomelo. Suponiendo que era algo común que todos hacían, dos años después, con otro amor fugaz y mucho mayor que yo, mis ‘te amo’ eran completamente rechazados por esta nueva chica que solo atinaba a guardar un cómplice silencio.

Desde ese momento, no he vuelto a pronunciar un ‘te amo’ más. No es que no haya tenido las oportunidades para hacerlo, pero es que creo que la diferencia que hay entre las dos frases depende del tipo de relación que estés llevando en ese momento. No es tan fácil como en el inglés, por ejemplo, en el que un ‘I love you’ es suficiente para expresar todo lo que sientes por tu pareja.

¿Y es que acaso el ‘te amo’ no tiene un efecto mucho más vinculante en una relación? Si dices ‘te amo’ es como si estuvieras comprometiéndote con tu pareja totalmente. Es decir, el ‘te amo’ ya es para ligas mayores, para gente que sabe que va a terminar junto a la otra por mucho tiempo. Para una relación sólida no solo afectiva sino responsablemente también.

En cambio el ‘te quiero’ es más una suerte de ‘qué otra cosa te puedo decir’ en una relación que recién empieza. No digo que no sea bonita. Al contrario, es totalmente efectiva para expresar los sentimientos que uno tiene en esos momentos en los que uno recién empieza a conocer y descubrir a la persona con la que va a compartir las próximas horas, días, semanas o meses.

Bueno, al menos, así es como yo lo veo.


pd1. este post se hizo escuchando todas las baladas que habían en la compu.
pd2. la chica sí llegó a decirle que también lo amaba [¿obligación?]
pd3. aquí no digo nada pero es que 3 se ve mejor que 2.

jueves, 31 de julio de 2008

QUE NO ME MIREN

Ayer saliendo de casa, en la esquina, se encontraban un par de chicas conversando. Eso no tendría nada de malo si no fuera porque las dos dejaron de hacerlo y se quedaron mirándome. Al instante hice mi inspección personal discreta cuando suceden situaciones como esta: cabello – lentes – cierre de pantalón. Pero todo estaba en orden. Su conversación reinició pero la mirada persistía, y como mi camino era a través de ellas, me puse a pensar que era lo que tenía que hacer:

a) Pasar de largo. Ni las mires que contigo no es.

b) Pasar de largo pero míralas. El contacto visual es importante.

c) Pasar de largo pero salúdalas. Mínimo una levantadita de ceja.

d) Detenerse y hacerles el habla. Una pequeña broma nunca cae mal.

e) Detenerse y… ¡ATACA!

Confieso –con vergüenza ahora– que hice la primera opción. Para muchos, la alternativa b) sería la correcta y para los más lanzas, la tercera. La d) también podría ser, si estuviera borracho o alucinando. Y la quinta quizás. En otra vida.

Acepto que no soy bueno sosteniendo miradas. Nunca lo fui y creo que no lo seré. Tengo la costumbre, como mecanismo de defensa, de mirar mi reloj cuando alguien lo hace. Supongo que no seré el único. ¿Acaso no les es difícil mirar a algún extraño a los ojos?