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martes, 24 de noviembre de 2009

HONESTO ERNESTO



Yendo en contra de los principios de este blog, seamos honestos entonces:


Agradecimiento: Gracias a *Luna* por dejar la invitación suelta en plaza.


10 cosas honestas del momento:

1. No me baño desde el sábado. Pero tiene explicación. Estuve enfermo este fin de semana y cuando me enfermo no hago nada. Agradezcan que no me pueden oler.

2. Hay una pulga[s] en mi cama. Toda la noche sentí que algo me caminaba [guarda ahí] y me quedé depierto hasta las 2am. Hoy desperté con picaduras en toda la pierna.

3. No me gusta Tilsa Lozano. No me gusta pues. Cuál es el problema. Cuando veo que algunos babean por ella, a mí ni me viene ni me va. He visto mejores.

4. He vuelto a ser un series fan. Si antes fue Seinfeld, Frasier, Scrubs y Mad about you, ahora es Glee, Skins, The Big Bang Theory, Two and a half men y Curb your enthusiasm.

5. No puedo postear continuamente. Y no es por falta de tiempo o falta de ideas o falta de entusiasmo. El culpable tiene cinco letras y me tiene secuestrado: GTA IV.

6. Estoy necesitado. Pero de plata. Quiero gastar y gastar pero para eso primero tengo que trabajar y trabajar. Menos mal que me aguanto como los machos.

7. No tengo amigos. Bueno, en realidad sí tengo. [No, no tengo] Pero la cuestión es que no los veo desde julio aproximadamente. Hablo de amigos de verdad, no de conocidos.

8. Sigo soñando con 'lugares que no conozco'. Como siempre. Esta vez fue un edificio que era un aeropuerto pero que después se transformó en una sede del Británico.

9. Se acrecienta mi fobia a comprar. Esta vez a comprar por internet. Lo vengo posponiendo desde hace tres semanas. Tengo que apurarme que ya llega el 2012.

10. No salgo a divertirme desde... FEBRERO. Y no es joda, eh? Creo que en parte la culpa la tienen los puntos 4, 5 y 7. Pero tampoco siento la necesidad de. Soy un 'nerdmitaño'.


Saludos a la mamá de alguien: Saludos a la tuya.


Devolución: ¿Alguien quiere hacer esto?

martes, 5 de agosto de 2008

ANIME PAPARAZZO

Ayer me dirigía al Británico en mi habitual caminata por San Isidro [porque la ciudad está rota y por la Arequipa no se puede pasar] y como es costumbre miraba las casas que hay en este distrito. Eso sin contar los grandes edificios que ahora se mezclan con los árboles para ver quien llega más alto [obvio, siempre ganan los primeros] Me gusta ir por esa calle pues es tranquila a diferencia de la Arequipa en la que parece están haciendo ejercicios militares.

Terminando la calle se encuentra un hotel de donde siempre veo salir a los turistas con destino al Centro de Lima o Miraflores. Los buses llenos de gringos o chinitos nunca faltan. Tampoco los Mercedes negros trayendo ejecutivos del aeropuerto, o las camionetas del año estacionadas al lado de la calle. Las empleadas sacando la basura, los deportistas corriendo, las viejas paseando a sus perros, los chibolos yendo a estudiar. Todos.

Me encontraba en esas, a mitad de camino, pasando a la altura de una embajada apostada en una residencia con enorme jardín y amplio frontis, cuando un bus de turistas que salía del hotel venía hacia mí en sentido contrario. El bus sobre paró pues un auto salía de su garaje y bloqueaba la calle. Así pude ver que el bus llevaba chinitos por doquier dentro de él. Los típicos chinitos turistas con sus gorritos, poleras y cámaras colgando del cuello.

Fue en ese momento que todos los chinitos del lado del bus que daba a la calle por donde yo estaba pasando, se abalanzaron hacia la ventana y quedaron estupefactos ante la vista de la embajada que allí se encontraba. Fue solo cuestión de segundos para que el primer chinito levantara su cámara y flashee, para que los demás lo acompañaran en una lluvia de luces de la cual yo era uno de los protagonistas principales junto a la embajada y el guardia.

Después de pasado el momento paparazzo, recién se me ocurrió mirar de dónde era la embajada por la que siempre pasaba y de la cual nunca había notado la nacionalidad. ¿Malasia? ¿Pero si los chinitos del bus no parecían malayos? ¿O les habrá gustado la casita? En fin. Con tal que después no aparezca como imagen de un producto asiático y me vengan con que salió de juntar un foco y un pescado como le pasó a un amigo por ahí.

En todo caso, mi imagen de anime ya está patentada con copyright y trademark incluida.



pd. ven como de una estupidez sale un post bonito? xD

martes, 10 de junio de 2008

DESPEINADA

Erika llegó después de Sophie [se acuerdan de Sophie?] En realidad no llegó, ya estaba allí. La había visto en el salón antes, pero no le había tomado importancia, excepto por el hecho que se veía rara. Rarísima. A eso se le agregaba que en la primera semana demostró no ser muy buena en inglés que digamos [para ser sinceros, no tenía idea de cómo había llegado hasta finales del Básico] Así que la profesora, al ver que no se concentraba, le recomendó sentarse más cerca a ella [o sea a mi lado] quedando como mi pareja de clase. Aquí empezó todo.

Hagamos una pausa. Como les dije, Erika se veía siempre rarísima. Y no fue hasta que se sentó a mi lado que me di cuenta por qué. No es que fuera una freak, pero se acercaba mucho. Su apariencia y comportamiento eran excéntricos para el común denominador del salón [y por qué no del Británico]

Para empezar, era que siempre estaba despeinada. No una cortina, no un moñito. Todo el cabello. O sea, está bien que las clases sean a las siete de la mañana y que sea invierno y que esté haciendo frío, pero de ahí a aunque sea llegar con el cabello húmedo para hacer la finta, o pasarte un peine mojado o si quiera amarrárselo en una cola. Nada. Pareciera que viniera según como se había levantado. Eso sí, nunca vi que el cabello estuviera sucio. Claro al llevarlo despeinado así, parecería que sí, pero no, puedo confirmar que no lo estaba.

Lo otro era el maquillaje que llevaba. O que no llevaba. Porque cuando no lo llevaba parecía mucho más que acabara de levantarse de la cama [o que no se lavara la cara] Y cuando llegaba maquillada era otra cuestión. No se sabía si lo hacía a oscuras, o si lo hacía en la combi, o si alguien que la odiaba la pintaba, o si todavía estaba dormida al hacerlo. Yo no soy un experto en esas cosas, pero creo que el labial tiene que combinar con las sombras y las sombras deben combinar con el rubor y el rubor debe combinar con el labial y así sucesivamente.

Después se encontraba la ropa. Si ya les había dicho que era excéntrica en su apariencia y forma de ser, la ropa era lo que lo evidenciaba mucho más. Las combinaciones de marrón con verde o naranja con rosa no se hacían esperar. Los diversos zapatos negros de tacón que siempre usaba, no importara si combinaban o no. Mención aparte para la casaca corduroy color marrón/naranja [creo que era fanática de ese color. y de la casaca también] que no dejó de llevar ni un solo día del mes que estudié con ella [a veces ni se la ponía, solo la cargaba]

Por último estaba la actitud. Erika era ‘extremadamente alegre’ Del alegre de llegar al salón tarde y gritar desde la puerta tu nombre y decir que no había hecho su parte de la tarea mientras se sentaba. De contarte algo íntimamente divertido en voz baja para que ‘nadie se dé cuenta’ a pesar que igual todos se daban cuenta. De gritar tu nombre en la cafetería para llegar a tu lado y sentarse contigo sin importar con quien estés. De cogerse de tu brazo a la salida y arrastrarte hasta el paradero mientras te contaba lo que hizo ese fin de semana.

Fue así como, después que terminó el primer día de ser pareja con ella, me dijo:
- Oye, aprendí bastante contigo hoy. Mañana puedo sentarme aquí de nuevo?
[no, dile que no, dile que no, dile que no]
- Ok, claro. No hay problema.
[sorry, tengo un problema gravísimo con decirle NO a la gente]
Y desde ese día, tuve a Erika todo ese mes como pareja de clase.

Al principio [tengo que admitirlo] deseaba que no viniera para no trabajar con ella, o que se sentara en otro lado. Pero, aunque tarde, ella siempre estaba allí. No es que me cayera mal o que sintiera vergüenza de ella, simplemente, a veces, no soportaba la presencia de alguien tan ‘raramente alegre’ a mi lado. Es cierto que también había veces que me hacía reír, cuando hablaba unas incoherencias terribles al practicar o cuando contaba cosas de su familia en plena clase. Con los días me di cuenta que solo era cosa de tenerle paciencia.

Como era de suponer [a pesar de sus esfuerzos] Erika no pasó ese mes. No la vi el ciclo siguiente, ni tampoco al otro, ni al otro. Pensé que ya habría tirado la toalla o quizás encontró algo en lo que sería mejor y que le gustara. Tiempo después, cuando ya estaba en Intermedio, la vi nuevamente en el Británico. Estaba diferente. Se le veía mucho mejor a como era antes. Incluso en su forma de ser. Aunque a mí me bastara tan solo, con verla con el cabello recogido.

martes, 20 de mayo de 2008

ROPA TENDIDA

Sophie llegó al Británico cuando ya iba a acabar el Básico. Llegó para aumentar más la cuenta. En ese entonces era común [por no decir demasiado común] que el Británico esté lleno de mujeres [al menos al que yo iba] No sé como esté ahora, pero en ese entonces por cada salón las mujeres eran mayoría. Muchos decía que como las profesoras todas eran mujeres, pues la gente pensaba que solo mujeres estudiaban en el Brit. En un mes incluso, llegué a ser el único hombre en mi salón.

Como decía, Sophie llegó para aumentar más la cuenta de mujeres en mi salón. En ese mes solo éramos dos hombres y siete mujeres. Con ella fueron ocho. Como la mayoría, se matriculó tarde ese ciclo, por lo que recién llegó a clases cuando ya habíamos empezado. Al tocar la puerta y entrar, yo estaba sentado cruzando el salón al lado de la ventana. Como tenía una vista frontal de la puerta fui testigo de su ingreso. Entregó su recibo a la profesora y se sentó cruzando el salón al lado de la ventana. O sea, a mi lado.

Como era costumbre, todos los ciclos empezábamos conversando con la persona de al lado para conocernos mejor y presentarnos después y así todos supiéramos nuestros nombres. A mí me tocó con ella. Mejor no podía ser: hasta su número de teléfono me dio. Claro que cuando tuve que hablar sobre ella para el salón no lo mencioné. Tan solo que era un año menor que yo, que no vivía tan lejos y que era su primera experiencia en el Brit. El resto de la clase la pasamos como pareja de trabajo que siempre los profesores formaban.

A la salida me encontré con mi amigo del salón con el que hablé de la clase que acabábamos de tener. En eso me preguntó que qué tal estaba Sophie. Le dije que para ser su primera vez en el Brit pues estaba bien. Idiota. Juro que no entendí la intención con que me lo estaba preguntando porque no la había visto con esos ojos al principio. Si no fuera porque él lo mencionó no hubiera intentado ser más amigo de ella, acompañarla al salir, hablar de otras cosas aparte del inglés, etc.

Pero llegó cierto día nublado de julio en que la encontré bajando de la combi que la traía, al tiempo que yo bajaba del auto de mi papá que me jalaba a estudiar. Nos saludamos y empezamos a subir el puente peatonal que cruzaba la avenida para llegar al Brit. Es aquí que vienen los tres ‘horrores’ que cometí. Como no tenía nada interesante que decirle, se me ocurrió hablar del clima [ERROR no le hables a una mujer del clima] Ella me contestó que sí que hacía un frío terrible.

Que incluso se había tenido que comprar la casaca que llevaba puesta en ese momento en Ripley y bla bla bla. O sea, ella misma estaba cambiando el tema, lo ven? Podríamos hablar de Ripley, de su ropa, de cómo se veía, qué se yo. Pero no, estaba destinado al fracaso y la vergüenza total [otra vez] al decirle que sí, que la casaca que llevaba se veía nueva, que estaba de moda y que acababa de ver una parecida si no igual en otra chica hace unos días [ERROR no compares a una mujer con otra] Ella no dijo nada.

Para salvar la situación le dije que ‘al menos’ le serviría para protegerse de la garúa que caía por esas mañanas. Que como era impermeable no se mojaría tanto. Que ahora en invierno la ropa no seca. [GRAN ERROR!! WTF!! Que en invierno la ropa no seca?? La ropa no seca?? En qué carajos estás pensando para decirle a una chica que quieres caerle que en invierno la ropa no seca!! Puta mejor pregúntale si había visto El Clon anoche o dónde se compró esos aretes que le quedan regios!!]

Cuando me di cuenta de la barrabasada que había dicho me dieron ganas de tirarme del puente. Parece que ella también se dio cuenta de la estupidez que acababa de decir pues me miró con una cara de ‘pero qué me acaba de decir este idiota’ para después empezar a cagarse de risa en mi cara [Mierda. Ahora sí me tiro. Agárrenme] Traté de barajarla con que era una suposición pues la ropa secaba mejor al sol [la seguía embarrando] que con la garúa se moja más todavía [oe ya pues! cállate!!] En fin.

Ese día hablamos casi nada en clase. También fue el último día que Sophie se sentó a mi lado. La siguiente clase llegó tarde y para no interrumpir se sentó al lado de la puerta. Allí compartió con otra amiga y se quedó con ella hasta el final del mes. A veces empujaba la silla a mi lado para que se siente conmigo como antes pero nada. Además, qué le iba a decir? Ya todo estaba perdido. Otro fracaso más en esta serie sobre mi vida. En este capítulo que debió titularse: Cómo perder a una mujer en seis palabras [en invierno la ropa no seca?? WTF wr u thinkin’??]