martes, 29 de abril de 2008

¡HOSTIAS!

Ayer me inspiré en hacer este post al releer lo que escribí sobre la mini reuna. De un principio debo decirles que no soy un fanático religioso. Soy católico, sí, pero no fanático. Como me dijo Lukianox, no soy de los que paran dándose golpes en el pecho. Mi familia es católica, pero, se puede decir, que no somos tan practicantes que digamos. Vamos a misa en ocasiones especiales, celebramos fechas de fiestas, tenemos costumbres religiosas, pero no llegamos a tanto. Creo que eso es lo que más me gusta de ser católico, que es una de las religiones más libres que hay [en comparación con otras] y que puedes practicarla ‘a tu manera’ sin dejar de serlo.

¿A qué viene esto? Pues que quería contarles de la vez en que siendo muchachito aún [o sea hace poquito nomás] fui Acólito [o monaguillo] en la parroquia de mi barrio. Claro, seguro dirán Frankie con esa cara de tan buena gente está incluso para ser Padre; pero no, mi mamá quería [y quiere] que le dé nietos. Para los que no saben qué es acólito, googleen ps.. no mentira, acólito es el joven laico que ayuda al Padre en el oficio de la misa. Es el que le pasa las hojas del Misal, el que le alcanza las vinajeras, el que toca la campanita durante la Consagración, etc [si no entendiste nada, no te preocupes, no es necesario saberlo todo]

Me hice acólito no porque recibí el llamado divino de ayudar a mi comunidad o algo por el estilo. Simplemente, un amigo que ya lo era, me invitó a entrar al grupo [eran como 15 acólitos] y me pareció interesante en ese momento. Así fue como, con mi mejor amigo nos metimos en esta aventura. Tengo buenas anécdotas sobre esa época. Algunas de ellas son:

Entrar a una iglesia a oscuras. No sé si alguno de ustedes lo habrá hecho, pero en todo caso no se los recomiendo. En aquella ocasión, me mandaron junto a mi amigo a abrir la parroquia para la misa de las 7.00pm. Recién eran las 6.00pm pero al entrar por una puerta lateral, ya estaba oscuro adentro. Caminar sin mirar cosas que puedan asustarte es todo un reto. Menos mal que al llegar a las puertas principales encontré una ventana la cual abrí para que entre más luz. Unos chibolos que pasaban por afuera nos preguntaron si no teníamos miedo. ‘¿Ustedes qué creen?’ fue mi respuesta.

Ver una Ordenación. Una Ordenación es cuando un grupo de Seminaristas [que son las personas que están en proceso de ser Sacerdotes] se vuelven Sacerdotes. Fuimos todos en grupo hasta el Coliseo Salesiano en la Av. Brasil y fue impresionante ver lo que los tres Seminaristas tenían que hacer, desde leer una especie de ‘votos’ hasta quedarse tirados en el suelo boca bajo por varios minutos. Lo más gracioso de esa vez fue ver a un pata que fue a comulgar y volviendo a su sitio se atoró, tosió y la hostia salió disparada al suelo. Sé que no debía [ni debería] reírme de ello pero es que fue muy gracioso.

Comerse las hostias. Y claro, seguro pensarán que es lo que más hacía. Cabe señalar que una cosa son las hostias como galletitas blancas que vienen en bolsitas de plástico listas para ser usadas [o sea, sin consagrar] las cuales solo comíamos por joda ya que no eran tan agradables que digamos [encima eran bien secas y ‘pateaban’ cuando pasaban] Otra cosa es la hostia consagrada, la cual, después que el Padre la consagra, pasa a ser el Cuerpo de Cristo en sí, y que si te la comes indiscriminadamente viene a ser sacrilegio y arderás para siempre en el fuego de los infiernos, HEREJE! xD

Ser explotado amablemente. Las reuniones de los acólitos eran los sábados, en las cuales nos enseñaban sobre el mundo de la misa y donde nos apuntábamos en qué misas íbamos a participar en la semana [mínimo tres y siempre una el domingo] Pero, en algunas ocasiones, el Padre venía a felicitarnos por el buen papel que desempeñábamos y nos pedía, amablemente, si podíamos colaborar con la limpieza de la parroquia y/o el salón parroquial COSA QUE NO NOS CORRESPONDÍA, pero a la que no podíamos negarnos. Así, algunos sábados la pasábamos barriendo, acomodando, sacudiendo y hasta lavando.

Sudar como nunca en mi vida. Venía el Obispo de la Arquidiócesis para una Confirmación y a mí me tocó uno de los puestos de preferencia: sostener su Mitra mientras oficiaba la misa. Toda la emoción se me fue cuando me dijeron que no debía moverme para nada mientras lo hacía. Un tacho de luz apuntaba directamente a mí y el sudor me chorreaba como agua dejándome –extrañamente- la cara pegajosa. Como tenía que secarme, en algunas ocasiones, la Mitra pagó pato [lo siento Obispo] Cuando acabó todo, el Obispo nos felicitó en la sacristía y nos bendijo tocándonos la cabeza. Allí recordé por qué estaba todo pegoteado: tenía el pelo engominado.

Enterarme de un falso escándalo sexual. En una reunión de los sábados, el acólito que llevaba el orden de las reuniones, nos contó muy serio, que un ex-acólito, que no estuvo ni dos semanas dentro, se había ido porque, según él, había sido ‘tocado’ por el Padre. Todos nos quedamos estupefactos ante tal revelación, excepto uno que muy estúpido o muy inocente preguntó: ‘¿Cómo tocado?’ Nadie sabía qué responderle, hasta que alguien desde atrás gritó: ‘¡Que le metió la mano, pues hue#@!’ Qué mate de risa. Al final, todo se solucionó, pues el ex-acólito confesó que le había dicho eso a sus padres para librarse de ser acólito. Así que, él también cometió sacrilegio y arderá para siempre en el fuego de los infiernos, HEREJE! xD

Play y peligro. A media cuadra de la parroquia, en una casa común y corriente, funcionaba un play caleta en el segundo piso. Casi siempre, después de participar en las misas nocturnas de lun a vie, íbamos a jugar unas horas. El peligro venía después cuando tenía que caminar 5 cuadras para regresar a mi casa en esos tiempos donde los pandilleros estaban a la orden del día [o de la noche] en mi barrio [mucho Chombo y su cripta n°2] Ya tenía mi ruta planeada para evitar a esos indeseables y gracias a Dios nunca me encontré con ninguno de ellos.

Ser carajeado por un seminarista. En una misa, a los tres acólitos que participábamos nos dio un ataque de risa con el cual se ganó el Seminarista que en ese entonces ayudaba al Padre. Al terminar, el pata este nos metió una gritada, que, o sea, ni mis padres me han gritado así ya? Cuando empezó con los insultos [sí, nos insultó y feo] ahí sí que nosotros nos rayamos también y le respondimos igual [y eso que yo soy bien tranqui] Como la situación se le empezó a salir de control, se bajó todito y nos advirtió que para la próxima nos botaba. Todo para que al final ni llegue a ordenarse ¿saben por qué? Porque embarazó a una chica. Por lo tanto [repitan todos conmigo] también cometió sacrilegio y arderá para siempre en el fuego de los infiernos, HEREJE! xD

Finalmente, mi aventura terminó cuando empezó a aburrirme la rutina de siempre [las reuniones, las misas, ir tan tarde, ir tan tempano, los estudios, etc] El punto final fue inscribirme en otra Confirmación y no poder ir porque me dejaron solo en casa [nosotros somos de los que no dejamos sola la casa] Hasta mis amigos vinieron esa noche para llevarme pero no podía. Por el roche de que dirán después, no volví a asistir a otra reunión de los sábados, terminando así mi experiencia como monaguillo. Muy bonita por cierto.

pd. nunca llegué a tomar vino de misa. el padre lo guardaba muy bien, pues nunca lo encontramos.

jueves, 24 de abril de 2008

BONITA SONRISA

Miércoles 4.30pm. Esperando el carro en una esquina en la que no debo estar pero en la que estoy. Ya es tarde. El carro no pasa. El sol quema. Tengo que distraerme. Una seguidilla de kioscos en la esquina llama la atención. Los tres diferentes. El grande vende hasta fruta. Ni una galleta a la vista. Este no. El otro solo muestra los periódicos del día, las revistas de la semana, los coleccionables de ayer. No. El más pequeño espera con su parasol cubriendo todo el frente. Su interior oscuro, de reflejos de envolturas de plástico. Nadie a la vista. Vamos a intentar.

- Ehh…

- ¿Sí?

¿Está sonriendo?

- Tiene…

- ¿Sí?

Sí. Está sonriendo.

- Me da una galleta.

- ¿Cuál?

Vaya ¿Por qué no deja de sonreír?

- Una… Oreo.

- ¿De qué sabor?

Que no siga. Creo que no lo soporto.

- Pues vainilla será.

- ¿Cuál? ¿Esta?

No sé. Cualquiera. Con tal que no deje de sonreír.

- Sí esa. ¿Cuánto es?

- Cincuenta.

No, espera. No me quiero ir.

- Ok.

- Gracias.

Eso es todo creo…

- Ok.

Bonita sonrisa.

- Gracias.

- ¿Qué?

- Que ‘Gracias’. Por lo de la sonrisa.

- ¡Ah! Este… de nada.

- …

- ¿Y qué haces acá?

- No sé. Acá vine a parar.

- Ah, ok.

- …

- ¿Por qué no dejas de sonreír?

- No sé. ¿Te molesta?

- No, creo que no.

- …

- Bueno creo que sí. Un poco.

- ¿Por qué?

- No sé. No soporto… algo tan…

- Entonces dejo de sonreír.

- No, no. También me gusta. Es… complicado.

- Ah. Ok.

- …

- Sabes, tengo que irme.

- ¿Algún día volverás?

- No… lo sé.

- Aquí te espero.

- ¿Con tu sonrisa?

- Sí. O sin ella, como quieras.

- Ok. Volveré entonces.

- Ok. Te espero.

- Adiós.

- Adiós.


Esta es una historia real… hasta ‘Bonita sonrisa’. El resto es parte de ‘lo que pudo ser’, imaginado una vez sentado en el carro, de regreso a casa.

domingo, 20 de abril de 2008

MINI REUNA

Ayer fue la mini reuna blogger [y digo mini no porque era de 'teens', sino porque no fue ni la mitad de los que dijeron que iban a ir] y solo puedo decir:

♦ Fue agradable ver de nuevo a.. en realidad a Lukianox nomás, porque el resto era gente nueva.

♦ Freak GtR o chOc o como-se-anime-a-cambiarse-de-nick-después, resultó ser todo un monstruo en computación [yo pensaba que era un monstruo en arquitectura nomás]

♦ Conocer a Aloony* fue lo más interesante. Aunque yo me la imaginaba más teen aún, o sea casi tirando para kids [sorry Aloony*]

♦ Si chOc resultó ser un monstruo en computación, Emarts terminó siendo un Cloverfield en computación [para llegar incluso a tener problemas con la 'justicia']

♦ No sé con qué se alimentará JSCieza, pero broder ya párala, que yo pensaba que venías con la gente de NAPA a hacer la entrevista.

♦ Tratar de entender a chOc, Emarts y JSCieza cuando hablan de computación es tan complicado como tratar de no pensar en un elefante rosado.

♦ Me olvidaba que un personaje famoso estuvo entre nosotros: Chancho Volador. Hasta con publicherry vino el chibolo [por cierto, no sé dónde dejé mi sticker?]

♦ Y Ale.Cu? Ah ya.. ella era.

♦ La mayoría llevó su cámara para las fotos respectivas [las cuales, obviamente, no encontrarás en este blog] pero cuando estaba en la combi me acordé que nos faltó la foto de grupo.

♦ Se cumplieron mis sueños de ser perseguido por papparazzis gracias a la gente de NAPA.

♦ Ahora que lo pienso de nuevo, qué roxe haberse prestado para hacer esas tomas tan psicodélicas [Aloony* dixit] para la gente de NAPA.

♦ No sé por qué, pero me dio la impresión por un momento que la chica NAPA estaba haciendo un reportaje por su cuenta y el gordito NAPA otro por su cuenta [es que no los vi hablar el uno con el otro en ningún momento]

♦ Lo que dije en esa entrevista.. no lo recuerdo. La adrenalina era tanta que las palabras salían antes de ser pensadas.

♦ Espero no ser banneado en el reportaje por ser un mal ejemplo para la niñez, cuando los de NAPA entren a mi blog y vean los últimos posts que publiqué.

♦ Es increíble la cantidad de bloggers no creyentes, ni en Jesús, ni en Dios y a veces en nada [Cipriani que estás haciendo! Ponte a chambear ps!]

♦ Fue mi primera vez en un Starbucks. Y a pesar que no compré nada [un café = s/7.00 - el sachet de Altomayo = china nomás] adentro si que olía rico el café.

♦ Me hubiese gustado terminar de ver todas las fotos que habían frente a la Iglesia, pero mis deberes de blogger estaban primero ps.

♦ Nunca había visto el parque Kennedy con tanta gente. Como se ve que no salgo casi nunca, no?

♦ Fue un gusto compartir unas horas con ustedes muchachos. Espero que estas reunas sean más seguidas y con más gente, para seguir fortaleciendo la comunidad teen [como bueno me incluyo, no?] Saludos y nos vemos.

♦ Te apuesto que pensaste en un elefante rosado! xD

jueves, 17 de abril de 2008

LOS GLOBOS DE CIELO

Cielo era una amiga que estudiaba conmigo en la Villa. En realidad, su verdadero nombre era Maricielo, pero ella prefería que la llamen por la forma corta [no sé por qué, ya verán después a que me refiero] Tan amiga mía no era, con las justas un hola y chau suficientes. Podría decir que era bonita. Sí, era linda. Sin embargo eso no era lo que más destacaba en ella. Diría que su atractivo principal, que llamaba la atención de todos, era su prominente.. su exuberante.. su desarrollada.. ustedes ya saben, no? Digamos, que cuando se bañaba no se mojaba los pies.

Decía que Cielo era bonita y atractiva, porque no pasaron ni dos meses y ya empezaba a salir con un pata del salón, aunque no por ello dejó de ser la amiga de todos [la amiga de todos de la buena manera, no de la mala, por si acaso] Claro, que eso no le permitió escaparse de las jodas de los chicos que a veces somos tan malos [pero las mujeres rajando son peores] Estoy seguro que eso de ‘Los globos de Cielo’ no fue algo ‘inventado’ por la clase; seguro se lo habrán dicho mucho antes. Es más, si sus padres hubieran sabido que su hijita querida se iba a desarrollar así, hubieran optado por ponerle otro nombre.

El caso era que yo no podía dejar de mirarlos. Aguanta! No, no era por una morbosidad de quedarme mirándolos y ver lo grandes que eran, sino que era algo que me llamaba la atención, era algo raro que tenía un no sé qué, algo así como el lunar de Número Tres que Austin Powers no podía dejar de ver en Goldmember. Sorry, a veces soy medio weirdo y me quedo mirando cosas que no debo. Obviamente, no los miraba en todo instante, quizás en algunos momentos raros o cuando hablaba con ella y tenía que hacer fuerza extrema para mantener la mirada sobre el cuello.

El problema con Cielo fue algo muy, pero muuuuuy rochoso. En un tiempo, se dio la fiebre entre los hombres de tumbarnos en el salón, en las escaleras, en los balcones, etc. Al decir tumbarnos me refiero a meternos cabe, a golpearnos las rodillas por detrás, a empujarnos por los hombros, etc. Sí ya sé, machos y huevones. Por mi condición de menor del grupo [siempre he sido de los menores en mis grupos] no le entraba tanto al juego, aunque de vez en cuando una empujada por allí, una caída por allá, no estaba de más. Todo con tal de entrar en la manada.

Pero [porque siempre hay un pero en estas historias] cierto día de invierno me encontraba conversando con Cielo en el balcón [conocen ustedes esas construcciones que son todas las universidades e institutos de todo el Perú, no? Edificios con salones de un lado y un largo balcón al frente] Su enamorado [del cual ya ni recuerdo el nombre] estaba a su lado apoyado en el balcón y yo frente a ella. Usualmente, casi no hablaba con ella, pero esta vez lo hacíamos porque.. porque.. bueno, tampoco recuerdo de qué estábamos hablando.

Mientras hablaba con ella me esforzaba por mantener el hilo de la conversación y a la vez poner toda mi voluntad en mantener la vista al frente y no seguir con la manía de ver lo que no debía. Habré estado en tal estado de concentración que no vi lo que se veía venir. Un par de desadaptados se aproximaba por detrás de mí, dispuestos a seguir haciendo de las suyas. Así fue como, mientras cada uno me sujetaba levemente de un hombro, golpeaban simultáneamente la parte trasera de mis rodillas con las suyas, para hacerme perder el equilibrio y caer arrodillado. Me agarraron tan frío que en efecto me caí con todo hacia delante.

Todo lo que viene a continuación habrá pasado en cinco segundos, aproximadamente. Mientras caía hacia delante veía que Cielo estaba más cerca. No, no caí sobre ella, no la tiré al suelo, no. Hubiese preferido mil veces eso, pero no. En lugar de eso o quizás para evitar eso, sentí una necesidad extrema de sujetarme de algo, cualquier cosa, para evitar la aparatosa caída. Mis manos se levantaron a la altura de mi cabeza, mis rodillas casi tocaban el suelo, me sentía Stallone en Cliffhanger y tenía que agarrarme de los últimos peñascos que quedaban en el acantilado. Pero en este caso, los peñascos resultaron ser más blanditos.

Juro que fue sin mala intención. Fue solo una serie de eventos desafortunados. Para evitar irme de cara contra ella, tuve que poner las manos hacia delante y ¿lamentablemente? se apoyaron a la altura equivocada. En pocas palabras, caí de rodillas cogiendo los globos de Cielo. Muchas cosas pasaron al instante. Primero, Cielo gritó anonada mi nombre mientras ella también levantaba las manos; después, al tiempo que me decía ‘Qué te pasa huevón!’ su enamorado me empujaba y me tiraba hacia a un lado para que la soltara. Atrás, los dos desgraciados que me habían hecho caer, literalmente se cagaban de risa; y yo en el suelo pataleaba como tortuga puesta de espaldas tratando de levantarme deshaciéndome en disculpas.

Cuando logré levantarme lo único que dije fue: ‘Disculpa, me empujaron, espera voy por ellos..’ y no volví más. Me metí al salón a buscar a los que seguían riéndose contando la gracia para quienes no la habían visto. Afortunadamente, la llegada del profesor de turno terminó con la chacota general y todo volvió a su relativo orden. Pero no para mí. Durante toda la clase estuve pensando en lo que Cielo y su enamorado me harían por tal profanación. Sin embargo, no pasó nada. Creo que Cielo se dio cuenta de las fatales circunstancias en que todo ocurrió y su enamorado lo tomó deportivamente -aunque sí se enojó un poco conmigo al principio.

Desde ese momento me curé en salud y no volví a ver a Cielo de la misma manera. Claro, resultaba difícil no verla, porque estaba en el mismo salón que yo, pero al menos hacía el intento. Nunca más volvimos hablar de eso en el salón, las tumbadas terminaron al poco tiempo cuando alguien casi se rompe la crisma en las escaleras, el enamorado de Cielo volvió a ser mi amigo como antes y no he vuelto a tener situaciones tan terribles como esa. Es por eso que ahora, después de años de sucedido, puedo decir:

¡PERO QUÉ BUENAS SE SENTÍAN!

lunes, 14 de abril de 2008

NAKED ON: HOLLYWOOD

Ayer mientras miraba 'Californication' y aparecía Madeline Zima, pensaba si era necesario que todas las actrices tendrían que calatearse alguna vez en sus carreras en Hollywood. No estoy en contra de ello, es más, todos saben que el calateo vende, es lo que más vende, pero en el caso de las actrices que empiezan de pequeñas ¿no creen que es demasiado que después de haberlas visto interpretando tiernos papeles ahora se exhiban sin ningún pudor frente a las cámaras?

Tengo entendido que la mayoría lo toma como un proceso de 'evolución' en su imagen, pero también las hay las que después de haberse quedado estancadas, recurren al calateo para lograr despegar nuevamente sus carreras. Como es el caso de Zima en 'Californication', por ejemplo. Después de el éxito obtenido en 'La Nana' estuvo en un par de películas intrascendentes para después aparecer como una adolescente de 16 años [ya quisiera tener yo amigas de 16 años con ese cuerpo] que tiene una noche de copas una noche loca, con su escritor favorito [el agente Mulder, para los que no han visto la serie]


La actual 'Gracie' con 22 añitos.
Yeah baby, yeah!


Estuve pensando en otras mini estrellas que ahora son todas unas sex symbol y pude encontrar las siguientes:


Elisha Cuthbert
¿Quién no recuerda 'Mecánica Popular para niños'?



Kirsten Dunst
Nominada a un Globo de Oro por 'Entrevista con el vampiro'



Lindsay Lohan
Bueno, Lindsay no me cae ya? Así que sin palabras.



Melissa Joan Hart
'Sabrina' tampoco me gusta así que sigo chitón boca.



Mischa Barton
¿Han visto 'Lawn Dogs'? Buenaza, se la recomiendo.



Natalie Portman
Aquí tengo un empate técnico entre 'El Profesional' y 'Closer'.



Scarlett Johansson
Bueno, a Scarlett le perdono toditito lo que haga :D


También están las cantantes [las Britneys, las Christinas] pero ellas tampoco me caen, así que para otro día será ese tema. Recuerdan ustedes otras ex mini stars que se me hayan pasado?

jueves, 10 de abril de 2008

PREGUNTAS SUELTAS

¿Se han dado cuenta que en los comerciales de Cristal, para identificarse con su mayor público objetivo, los hombres son altos, chatos, gordos, flacos, pelados, pelucones, viejos, jóvenes, narizones, ojones, dientones, orejones, chanchas, agarrados, feos, normales, galanes, etc, etc. PERO TODAS -SÍ TOOODAS- LAS MUJERES SON RICAS Y APRETADITAS?







¿Por qué ah? ¿Acaso las mujeres normales y/o menos agraciadas no toman cerveza?

pd. si no sale el link de comentarios actualiza hasta que funke. no sé porqué está así :s

lunes, 7 de abril de 2008

MM CHISMOSO

Tiempo de mm. A falta de temas para postear, bienvenidos sean. El primero viene patrocinado por [proyexióN personaL] y el segundo gracias a un un gentil auspicio de aloony*land


¿Quién eres?
Frankie - lector - tímido - mudo - soñador - reilón

¿Qué haces?
¿estudio? - como - duermo - juego - leo - escribo

¿Qué es de tu vida?
publicidad - inglés - películas - internet - libros - geekeadas



5 cosas que no sabían de mí

Dos veces me preguntaron si era gay.. tanto se nota? jajaja. No, en serio, no sé porque me lo preguntaron, pero no, no soy gay. Soy bien hombrecito y bendita sea mi mama por haberme parido macho. Como diría Stifler: 'estoy seguro de mi sexualidad' Aunque no por eso voy a besar o agarrarle el trasero a otro hombre como él lo hizo :s

Quisiera ser futbolista. Pero de los buenos pues, no esa sarta de vagos que no hacen nada. Cuando Alianza cumplió el Centenario, yo soñaba con dar la vuelta con ellos. Ahora sueño con sacarlos del hueco en el que están. Claro, después de eso, jugar en Europa, ganar la Champions y tener un huevo de plata.

Nunca me he mandado a una chica. Para que vean que tan loser puedo llegar a ser. Las pocas veces que estuve con alguien fueron por mutuo acuerdo, por colaboración de un amigo/a o porque ella se me mandó. Pueden creer que una chica se mande? Yo sí xD

No me gustan los bebés o los niños chiquitos. Con el riesgo de ganarme antipatías del público, en especial del femenino, hay veces que ni siquiera soporto ver un bebé, cargarlo o estar con él. O cuando zappeo y encuentro esos programas en Discovery H&H de mamás embarazadas dando a luz que para mí, son espantosos.

Fui choro. Cuando estudiaba en la USMP, hace un huevo de años, me choreaba los 'Comercios' que ponían en la sala de profesores. Pero no todos los días, sólo los sábados que venía Somos y catálogos de tiendas. Para el platal que me cobraban, el jalarme unos periódicos de vez en cuando me parecía una retribución justa.

viernes, 4 de abril de 2008

I WANNA BE.. JAKE GYLLENHAAL

Para poder cantar como él en este video.


video


Ojo, digo CANTAR. No vestirme como él. Solo CANTAR.


En mi defensa puedo decir que Maya Rudolph me parece la más sexy de las actuales SNL girls.


Claro, lo es desde que se fue mi siempre favorita Tina Fey, a quien religiosamente sigo en 30 Rock [¿habían visto a una mujer tan geek y sexy a la vez?]

martes, 1 de abril de 2008

SOLO PARA MIS OJOS


Ayer me ponía los lentes en la mañana y noté que uno de los brazos está más duro que el otro. Mientras trataba de arreglarlo, pensaba en todos los lentes que había tenido a lo largo de mi ciega vida. Cabe señalar que yo no usaba lentes de pequeño. Pero mi hermano y mis papás, sí. Fue un 29 de julio de hace mucho tiempo [lo recuerdo por que veíamos en la TV el desfile por fiestas patrias] que vi a los tres usando lentes y deseé llegar a usar lentes algún día. Ja, gran error.

Mis deseos se hicieron órdenes y terminando la primaria y empezando la secundaria me tocó usar lentes por una terrible miopía que crecía a la par mío [y sigue creciendo creo] Según el doctor, la miopía seguiría desarrollándose junto conmigo hasta que uno de los dos termine primero. Un gana-gana. No sé quién ganó la carrera porque igual perdí yo. En total contabilizo siete juegos de lentes, incluyendo los que llevo ahora. Por orden cronológico se llaman así:

Los de señora: O los grandes feos. Fueron los primeros que tuve en mi vida y gracias a ellos mis primeros años de secundaria fueron un desastre. La montura era marrón, con cristales foto gray [esos que no son ni oscuros ni claros] y ni redondos ni cuadrados, sino una mezcla de los dos. Realmente, esos lentes, destrozaron mi identidad y mi autoestima en la secundaria. Lo curioso era ver a mis amigos pelearse por que se los prestara y lucirse con ellos paseando por el cole o la calle. Gracias a Dios sólo duraron un año. Por el aumento de la medida y mi reticencia a seguir usándolos, fueron desechados.

Los de Cobra: [por este Cobra] Seguían siendo igual de feos que los anteriores, pero al menos eran más pequeños. Ahora tenían una cubierta de plástico en la parte que rodea los cristales, la cual se fue despegando con el devenir del tiempo. El nombre de Cobra apareció luego que accidentalmente mi hermano se sentara sobre ellos y le rompiera un brazo [‘El brazo duro de la ley’] Como su reemplazo tardaría en llegar, seguí usándolos así hasta en el cole. En un recreo se me cayeron del rostro y me enteré que los cristales sí eran de cristal y no de mica. Andar por el colegio con unos lentes sin un brazo y un cristal roto de un lado, le valieron ese apodo.

Los decentes: Estos fueron los últimos que eligió mi mamá. Ella se negaba a que yo fuera con ella a elegir mi propia montura, supongo por temor a que elija la más cara de todas. Sin embargo éstos me gustaron mucho más. Si bien seguían siendo de color marrón [no me gusta el marrón, no lo usaría en ropa, sólo en zapatos] tenían el detalle de ser aquellos que no tienen marco en la parte baja de los cristales, es decir eran de luna volada. Al menos estos lentes si eran decentes para presentarse ante el público y me duraron lo suficiente para que no se rompa el hilo de pescar con el que iban amarrados. Eso sí, el hilo se ensuciaba demasiado.

Los primeros negros: Esta elección fue una casualidad. Ahora, por primera vez, iba yo a una óptica a elegir la montura que quería. Mientras mi mamá me hacía ver los clásicos que ella compraba [como los arriba mencionados] se acercó la dependienta [¿así se dice?] y me ofreció otros que ‘estaban de moda’ Eran los clásicos de luna ovalada. Mi mamá ya estaba eligiendo los marrones cuando la dependienta sacó los negros ovalados. Aún recuerdo la razón que nos dio para elegirlos después que los compramos: ‘Como tiene la cara blanca, estos negros le combinan muy bien’ Dentro de mí pensé: ‘Lo que faltaba: racismo ¿Si tuviera cara negra o marrón tendría que usar unos blancos?’

Los pesados: Como la medida seguía aumentando, el grosor de las micas también, por lo que eran necesarias monturas que puedan sostenerlas. Por ese motivo aparecieron los pesados. Fue el diseño que más me gustó hasta ahora. Aunque creo que estaban hechos de hierro. Eran extremadamente pesados. Tan pesados que las patitas me dejaban huecos en la nariz por el peso. No quise quedar marcado de por vida con dos manchas sobre la nariz, por lo que lamentablemente tuve que dejar mis preferidos y cambiarlos. No los había usado ni tres meses. Fueron los que menos me duraron [y no por deterioro]

Los delgadiiitos: Después de lo que me costó convencer a mi mamá que me compre una montura nueva tan pronto, vino la venganza. Lo único que le dije fue que la montura sea más delgada que la anterior, pero que pueda contener las micas. Apelando a su espíritu ahorrativo me consiguió –no sé de dónde- una montura extremadamente delgada [eran prácticamente unos fierritos soldados entre sí] Lo asombroso era ver que las micas parecían mágicamente unidas a la montura sin un resquicio dónde moverse. En todo el tiempo que me duraron nunca se salieron las micas [y eso que lo intenté] Pasaron a mejor vida cuando empezaron a despintarse y volverse de un color verduzco por todos lados.

Los actuales: Son los que más me han durado hasta ahora. Su naturaleza de plástico debe haber contribuido a ello. Regresamos a la óptica de la dependienta [que ya no estaba, ahora era otra dependienta] y nos mostraron los que ‘ahora estaban de moda’ Nunca se los había visto puesto a nadie en la calle pero me parecieron agradables. Son los ahora famosos negros de carey que todo el mundo usa. Lo malo era que en ese tiempo casi nadie lo usaba, por lo que parecía un weirdo total con ellos puestos. Sobreponiéndome a las miradas, los llevé estoicamente hasta que se volvieron populares y comerciales. Puedo decir que soy un precursor de la moda.

De todos estos, solo conservo los de Cobra [son un clásico], los pesados [están como nuevos] y los delgadiiitos [ya no le quedan casi nada de negro] No sé hasta cuándo durarán los que llevo puestos en este momento. Estoy seguro que no los cambiaré por deterioro, a menos que los rompa, claro. A veces pienso que sería más cómodo operarme y dejar de usarlos, pero, creo que ya no podría vivir sin lentes. Una prueba de ello pasó esta mañana, cuando traté de acomodármelos más arriba.. y me di cuenta que no los llevaba puestos.