sábado, 3 de mayo de 2008

LADRÓN DE REVISTAS

Ayer tenía planeado postear algo, pero como no se me ocurría nada lo dejé para hoy. Hoy tampoco se me ocurría nada, así que tendré que hacer la fácil y hacer un refrito. La otra vez también lo hice con un meme y mi televisor. Ahora seguiré la misma línea de los memes y le toca el turno a la vez en que fui choro. Si bien ya conté cómo fue el asunto, me gustaría que se enteraran de cómo se propició todo y de cómo terminó. En vista de que algunos se quejaron que mi último post estuvo medio kilométrico [lo hubiese hecho en dos partes y así tendría qué postear hoy] trataré de hacer este un poco más cortito.

Como ya saben, esto ocurrió en la USMP cuando estudiaba Turismo y Hotelería [¿?] La verdad es que acababa de salirme de la Villa y aún no sabía muy bien qué hacer con mi vida estudiantil, así que cualquier cosa que no sea números lo veía bien para mí. Tengo que confesar que desde un principio metí la pata en elegir esa carrera. Primero, porque la facultad quedaba por Corpac, donde un solo ómnibus me llevaba y me traía, pero en el que tenía que viajar colgado tipo cobrador porque se llenaba horrores en las horas punta.

Segundo, la facultad era un edificio enorme... y sólo eso. Un solo edificio con aulas y escaleras. Ni un solo patio, banca, jardín, etc. los breaks estábamos condenados a pasárnoslos en los salones y con el menor ruido posible para no alterar a los que estaban en clase. Tengo entendido que ya cambiaron esto al mudarse a una nueva súper sede que construyeron frente al edificio. Y Tercero, no sabía qué rayos estaba haciendo allí estudiando algo que yo creía era puros viajes y webin al por mayor durante toda la carrera.

Un sábado, la profesora de no-recuerdo-qué-curso pidió a alguien como delegado del salón y para sorpresa mía, yo que siempre quiero pasar desapercibido en cualquier tipo de grupos, me eligió a mí. ¿En qué consistía ser delegado? Pues en cargarle los bultos a la tía. O algo parecido. Si dábamos una prueba o trabajo grupal, yo tenía que recoger las hojas y llevárselas al salón de profesores donde ella ya había salido volando al terminar la clase. Fue en una de esas pruebas que, cargando una enorme cantidad de papelógrafos, me encontré esperándola en la puerta de la sala de profesores.

Como me llegó altamente estar parado sosteniendo tanto bulto [también tenía el cuaderno de un pata al que iba sacar copia] decidí entrar a esperarla adentro, a pesar que tenían prohibido el ingreso los alumnos sin permiso de algún profesor. Al entrar vi que había una chica sentada en uno de los muebles de la salita [la sala de profesores era una salita con muebles y mesa de centro a un lado, y una mesa con varias sillas al otro] Estaba leyendo una revista de las varias que habían en la mesa de centro. Tratando de ocultarme tras los papelógrafos para pasar desapercibido, también me senté a esperar a mi profesora.

En eso, un profesor se asomó por la puerta y a la voz de ‘¿Ya estás lista? Vamos’ desapareció con las mismas. No sabía a quién le había hablado hasta que la chica de al lado se levantó como un resorte se guardó la revista en la mochila/cartera y también se fue tras él así sin más. Ahí fue que pensé: o esas revistas, y todo lo que estaba allí, se lo podía llevar cualquiera; o en verdad, ella se acababa de clavar esa revista en mis narices. Como la profe seguía sin venir, cogí una revista para leer. Era una Somos del día. No recuerdo el tema principal ni que era lo que estaba leyendo, pero estaba muy entretenida.

En eso llegó la profesora, se paró junto a la mesa dándome la espalda y me dijo que le alcance los papelógrafos. Me paré y se los alcancé. Los guardó como puedo en su bolso y me dijo que ya podía retirarme. Me estaba yendo pensando en lo agradable de mi lectura que acababa de dejar, cuando me di cuenta que me estaba olvidando el cuaderno de mi pata en la mesa de centro. Entré de nuevo a recogerlo, cuando mis instintos cleptómanos se apoderaron de mí y caletamente, colocando el cuaderno sobre la revista, recogí ambos y los guardé en mi mochila. Y ese fue el principio de todo.

Después de eso, se convirtió en una cosa de todos los sábados, donde aprovechaba que ya podía entrar a la sala de profesores [casi desierta ese día] con el permiso de la profesora, mientras esperaba a que llegue con su café recién sacado de la máquina. Así que apenas me acomodaba en los sillones cogía El Comercio del día lo leía a la volada y lo guardaba en mi mochila con Somos y revista[s] de Ripley/Saga/Wong/Hiraoka/etc. incluida[s] También habían otras revistas y Comercios que se compraban en la semana. Entre esas otras revistas que me llegué a sacar figuraban: Gente, Orbe, Cosas, Caretas y una Guía del Postulante que después me sirvió de mucho.

Ahora viene la cuestión moral. ¿Por qué lo hacía? No lo sé. Simplemente las hojeaba y si las veía interesantes, quería leerlas. Como no podía costearme la mayoría de ellas y no tenía tiempo para leerlas allí, pues… las cogía. Tampoco es que fuera un robo descarado donde mi único motivo sea ir allí a jalarme revistas. Tanto así no. En casi todo el año que estudié allí habré sacado una Orbe y una Cosas; Gente y Caretas serán unas cinco cada una; y bueno, eso sí varias Somos con su Comercio. Pero también había veces en que no me llevaba nada y normal. Además, ¿quién sabe qué destino les depararía a las pobres revistas abandonadas allí, si en cambio tenían la comodidad de mi librero en mi casa?

Pero como dice la canción: Todo tiene su final. Antes de terminar el año me aburrí de estudiar esa carrera. Me di cuenta que eso no era para mí y me salí de la USMP, acabándose así las revistas gratis. No hay duda que dentro de las cosas que más extraño de esa experiencia universitaria [aparte de los viajes en ómnibus aplastado, los breaks silenciosos y las profesoras explotadoras] están los gratuitos y accesibles Comercios, Somos, Gente, Orbe, Cosas, Caretas, etc, etc.

15 comentarios:

Raulín Raulón... dijo...

¿Gente? ¿Cosas? Pucha, para el choro, cualquier cosa es ganancia, jejejejejeje...

Tómalo por el lado amable.

Emarts dijo...

Al menos tenias la suficiente decencia de jalarte eso y no un "dedo medio" xD

Reverenda bazofia... ooopss...

Imberbe_Muchacho dijo...

robarse el somos pasa...pero el mercioco completo...no pes no te malees

Franco dijo...

Es que El Comercio todos los dias, es un gastaaazo. Y a ellos les sobra.

En los barrios fichos, a algunas personas les dejan el periódico en la puerta de su casa... afuera. Ahí también te los puedes pirañear :P

RacuRock dijo...

asuuuu choro un dia choro de por vida... pero revistas chizzz... tan mal estabas

1000en@ dijo...

yo que me muero por las revistas de saga/ripley x) y el somos! paraiso ahi xD

porque no pensastes que era el somos de la chica? x.x

saludos :D

Reivajss dijo...

y no fuiste un domingo.. y te sacaste toodo el coso en que consiste el comercio del domingo?

Max dijo...

chevre, siempre sacarle lo positivo a las cosas malas, jejejeje.
saludos

Mewpher dijo...

y que hiciste con las revistas al final??? siguen ahi en tu casa o ya fueron??? jeje

Julio Cesar dijo...

oye tu no conoces al de los celus? :D

agnE x) dijo...

muero x un somos
a mi me los regalan..
así que no hay necesidad de chorearlos


lo bueno es q ia dejaste el vicio...
eso espero xD

suerte
somos!

peregrino dijo...

Este también es kilométrico, síntesis amigos síntesis jajajaja.

Nos leemos.

Fiore dijo...

:S

asu!!!!


bso

Vit M.D dijo...

Chorooooooo


jajaja.

chooony dijo...

al menos el cosas y caretas si vale la pena chorear, ¡con lo caro que cuestan!